El cliente no compra un producto,compra el efecto y la emoción que ese producto o servicio le dará después de la compra.
Llamar al cliente por nombre mientras se hace la venta (no exagerar)
Ganarse la confianza del cliente
Hoy en día, para vender bien hay que dejar de vender.
Qué pasaría si llegas a un bar, ves a una chica, te acercas y le pides que se case contigo de inmediato?
Probablemente avienten el trago en la cara o llamen a la policia ¿Cierto?
Bueno eso es exactamente lo que muchos vendedores hacen hoy en día.
No le invitan “un café” a sus clientes y van directo a pedir el matrimonio (la venta).
No persigas, seduce.
Es importante posiciónarse como un experto en el mercado agregando valor de forma gratuita, ayudando primero a la gente que quieres servir y después ofreciendo tu producto.
No debes pensar en como cerrar una venta sino en como abrir una relación y en como inspirar a la gente a tomar acción y comprometerse con tu producto o servicio para mejorar su vida.
Conviértete en un amigo que ofre soluciones a los problemas de su cliente.
Utiliza preguntas de Poder
Hacer preguntas abiertas en las cuales el cliente pueda usar su imaginaciòn y podamos descubrir sus necesidades y deseos:
¿Juan, que piensas de hacer parrilladas los domingos con tus amigos?
¿Juan,que tan importante es para ti resolver este problema?
Encontrar la palabra potente que conecte tu producto con el cliente.
Usar palabras potentes (calidad,nuevo,reembolso,garantia) cuando se